Galia

Galia empezó de la peor manera: con dos días de vida, alguien la metió en una bolsa y la dejó en un contenedor. Una persona la encontró y la sacó adelante durante su primer mes, hasta toparse con algo que la superaba: Galia no movía bien las patas traseras y necesitaba pruebas y rehabilitación. Así llegó al santuario.

La rehabilitación no le devolvió la movilidad completa, pero a ella eso nunca pareció frenarla. Con su silla y su arnés va donde quiere, con una cabezonería que ya es marca de la casa: al crecer se hizo tan fuerte y tan suya que acabó repartiendo cabezazos a los perros que se le acercaban demasiado.

La excepción siempre fue Martín, su compi trueno: el perro al que más ha tolerado y su compañero de carreras — dos sillas de ruedas levantando polvo a la hora de la comida. Hoy Galia ha crecido mucho más que él, y pasa la mayor parte del tiempo con Buñuelo: donde está uno, está la otra.

Amadrinar a Galia es sostener sus cuidados y sus ruedas, y acompañar de cerca una de las historias con más energía de este lugar.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Fresa

Un ataque la dejó tetrapléjica con tres meses. El pronóstico está abierto, pero ella ya camina: es su manera de opinar sobre el asunto.

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Ana «villana», gata atigrada gris de ojos verdes del santuario

Ana «villana»

Apareció en la calle con una secuela de traumatismo y mucho carácter. Hoy es juguetona y tranquila, pero el título de «villana» no se lo quita nadie.

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Desdentá

Negra, de pelo largo y con una ataxia de las serias. Su filosofía: caerse forma parte de andar. Cuando se propone algo, lo consigue.

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Pili

No vuela: llegó con las dos alas malformadas y con tres semanas. Da la cara por los cientos de palomas que nadie mira.

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Tizón

Hoy en día, Tizón y sus compañeras se han convertido en fuertes y hermosas ovejas adultas. Sin embargo, siguen necesitando nuestro apoyo para asegurarles una vida plena y llena de amor. Es por eso que nos dirigimos a personas generosas

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Bú

Superviviente bebé de las riadas de 2019 en Murcia. Tímido y comilón: plátanos y fresas son su debilidad; las judías verdes, ni verlas.

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Mango

Llegó paralítico, como su hermana Fresa. Un mes de ejercicios diarios y unas ganas enormes: hoy corre. La rehabilitación la hizo él, nosotras solo insistimos.

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Brina

Gris, blanca y preciosa, con una ataxia que convierte su andar en un baile de botecitos. Va bailando por el espacio especial.

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