Cacao
Hijo de dos hermanos abandonados, llegó con tres meses. En 2024 una lesión de columna le dejó sin andar; hoy trota como si nada.
Hijo de dos hermanos abandonados, llegó con tres meses. En 2024 una lesión de columna le dejó sin andar; hoy trota como si nada.
Una redada policial la sacó del barrio donde vivía. Llegó sibarita y hoy no perdona una verdura, una siesta al sol ni una rascada de barriga.
Superviviente bebé de las riadas de 2019 en Murcia. Tímido y comilón: plátanos y fresas son su debilidad; las judías verdes, ni verlas.
Lo encontraron en la calle con dos meses y las patas traseras rotas. Operado y recuperado, ahora es uno de los benjamines del santuario.
Fue el capricho de alguien y lo abandonaron en el campo. Cabra enana con pandilla de amigas y especialista en dejar el bebedero seco.
Apareció con un mes de vida, sola en el arcén de una carretera. Tranquila, amable y blanca como su raza manda: andaluza.
Un cordero de tres semanas en una perrera. La criamos a biberón y se pega a sus humanas como su nombre promete.
Lo encontraron solo en un descampado con una semana de vida y creció a biberón. Un ovejo con nombre de flor y confianza total en su gente.
La encontraron con tres semanas junto a su madre muerta. Hoy la reconocerás por la peca de la nariz y por lo bien que ha crecido.
Un hombre la usaba para criar en un descampado. Llegó preñada y parió aquí a Pétalo, Burbuja y Cactus: las supernenas.
Amapola y supernenas Leer más »