Cómo funciona y cómo llegar
Eliges la fecha que mejor te venga, cualquier día de la semana. Llegas y te marchas a la hora que prefieras. Hace falta coche propio, porque no llega el transporte público. Te damos todos los datos más adelante.
Ven al santuario, come con nosotras y conoce de cerca a los animales rescatados. Es una forma de ver por dentro lo que cuesta sostener esto, y de echar una mano si te apetece.
Es una forma de sostener el santuario y de ver por dentro lo que cuesta mantenerlo. Lo que aportas se queda en pienso, en veterinario y en las construcciones que todavía nos faltan.
Nada es obligatorio. Puedes acompañarnos a dar de comer y aprender qué come cada especie y por qué, salir a pasear con los perros, o recorrer la finca a tu ritmo conociendo a cada animal y su historia. Tú decides cuánto te implicas.
Una estancia solidaria es venir a pasar unos días al santuario, dormir aquí, comer aquí y conocer de cerca la vida de los animales que viven con nosotras. Vienes a conocer, a acompañar y a estar. Tu aportación se queda entera en el santuario, en pienso, en veterinario y en las construcciones que todavía nos faltan.
No es un voluntariado. Es importante que esto quede claro antes de venir, porque son dos cosas distintas y se piden por vías distintas.
En un voluntariado vienes a trabajar. Sigues nuestro ritmo, con horarios y tareas, y el día empieza temprano porque los animales no esperan. Hay limpieza, hay peso, hay calor y hay barro. Lo pedimos comprometido y continuado, no de un día suelto.
En una estancia solidaria no tienes ninguna obligación. Puedes acompañarnos a preparar la comida de cada especie y a repartirla, que es la mejor forma de conocerlos uno a uno, pero también puedes quedarte sentada al sol viendo pasar la tarde, dar una vuelta por el campo o pasar un rato con los animales pequeños. Nadie te va a poner una tarea ni te va a esperar a una hora.
Tampoco es una visita a un zoo. Esto es un lugar de rescate. Aquí viven animales que vienen de maltrato, de abandono y de explotación, y se dejan ver los que pueden y quieren verse ese día. No hay recorrido y no se saca a nadie para que lo vean. Lo que sí te llevas es saber quién es cada uno, cómo llegó y qué hace falta para sostener esto.
En mitad del campo, al lado de los animales.

Cocinamos nosotras, y todo es 100 % vegetal. Once platos de los que preparamos, para que veas que dejar de comer animales no es renunciar a comer bien. Ponemos comida y cena. El desayuno y el picoteo entre horas no entran, así que si los quieres tráetelos, y que sean también 100 % vegetales.

Tartar vegetal

Berenjenas rellenas

Arroz con algas y «gambas»

Tallarines con kumquat

Sushi

Poke

Poke de tallarines

Queso azul vegano

Tortitas de plátano

Bol de açai

Tarta crudivegana
Eliges la fecha que mejor te venga, cualquier día de la semana. Llegas y te marchas a la hora que prefieras. Hace falta coche propio, porque no llega el transporte público. Te damos todos los datos más adelante.
Pregúntanos antes de acceder a las zonas de los animales o de acompañarnos en las tareas. Hay animales en recuperación y rutinas que no se pueden alterar.
Lo hablamos contigo por teléfono y te lo mandamos por escrito antes de que vengas, para que no te quede ninguna duda.
Escríbenos. Cuéntanos qué fecha te vendría bien, cuántas sois y lo que necesites que sepamos.
Te contestamos. Resolvemos contigo todas las dudas y miramos la fecha. Nada se cierra hasta que lo hayamos hablado.
Lo vemos juntas. Si encaja, cerramos la fecha y te contamos cómo colaborar con el santuario.
Lejos del ruido, entre árboles y animales rescatados. Cuéntanos qué fechas te vienen bien y lo miramos contigo.
Rellenar la solicitudSi prefieres escribirnos directamente, santuarioalmalibertaria@gmail.com