Naranjito

2025, Lo escucharon chillar en un huerto de Murcia y no podía levantarse. Fractura lumbosacra: se operó, y la cola hubo que amputarla porque había perdido la sensibilidad.

Hoy vuelve a andar, recuperando poco a poco sensibilidad y control, naranja y blanco y lo más cariñoso hasta límites de la pesadez posible.

Puedes amadrinarlo y acompañar su recuperación.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Boniato

Llegó con siete años y un temblorcillo de cabeza que solo es su manera de emocionarse. Desde que se siente seguro, hasta eso se le ha calmado.

Conóceme

Senua

«Hay un gato gris debajo de un palet». Así entró Senua: un bebé de mes y medio, dentro del propio santuario, sin que nadie sepa cómo llegó.

Conóceme

Lupita

Gata de un mes encontrada de madrugada en Murcia. Ciega de los dos ojos y pendiente de valoración veterinaria para extirpar el que peor está. Su vida acaba de empezar aquí.

Conóceme
Trini, gata negra de dos meses, tumbada sobre empapadores azules dentro de un transportín, mirando a cámara.

Trini

La encontraron en un arcén con dos meses y setecientos gramos. Superó los parásitos, pero su corazón está dilatado y aún no sabemos hasta dónde llega.

Conóceme

Krampy

Su grupo lo dejó atrás en un descampado, siendo un bebé. Criado a biberón, hoy escala humanos y comparte siestas con Love, su oveja.

Conóceme

Mango

Llegó paralítico, como su hermana Fresa. Un mes de ejercicios diarios y unas ganas enormes: hoy corre. La rehabilitación la hizo él, nosotras solo insistimos.

Conóceme

Buñuelo

Buñuelo es más que una cabra. Es un símbolo de resistencia y esperanza. Tras llegar, corrió y corrío, descubrió que podía hacerlo, le pusimos su silla y fue realmente feliz, conoció a muchos animales y a Galia, que también fue

Conóceme
Scroll al inicio