


Natalia
A Natalia le dispararon con un balín. Así, tal cual: una gata joven, blanca con manchas marrones, y alguien con una escopeta de aire comprimido. Nos la cedieron en agosto de 2024. Llegó paralítica y, con el tiempo, terminó siendo una «intrusa» entre gatos con problemas de movilidad.
Se recuperó del todo y hoy vive en la gatera, bastante ajena a lo mal que está el mundo del que viene.
Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de Natalia.
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Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
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