Natalia

A Natalia le dispararon con un balín. Así, tal cual: una gata joven, blanca con manchas marrones, y alguien con una escopeta de aire comprimido. Nos la cedieron en agosto de 2024. Llegó paralítica y, con el tiempo, terminó siendo una «intrusa» entre gatos con problemas de movilidad.

Se recuperó del todo y hoy vive en la gatera, bastante ajena a lo mal que está el mundo del que viene.

Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de Natalia.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Okja

Por pura casualidad y gracias al apoyo de personas como tú, Okja y sus amigas tuvieron la oportunidad de vivir y experimentar un mundo completamente distinto. A través de cuidados constantes, biberones y mucho amor, estas pequeñas ovejitas lograron sobrevivir

Conóceme

Sarat

Llegó desde Madrid sin vuelo por un golpe, y parecía definitivo. Hoy comparte voladero con Mango, Thelma y Louise.

Conóceme

Crespillo

Crespillo nació en el santuario de su madre recién rescatada, pero por desgracia ella no quería cuidar de los bebés, así que de la camada de 5 él fue el único superviviente.
Fue un duro trabajo sacarlo adelante con

Conóceme

Maya

Llegó de cachorra con síntomas neurológicos: toxoplasmosis. Se frenó a tiempo y hoy hace vida de gata normal, con un paso especial.

Conóceme

Buñuelo

Buñuelo es más que una cabra. Es un símbolo de resistencia y esperanza. Tras llegar, corrió y corrío, descubrió que podía hacerlo, le pusimos su silla y fue realmente feliz, conoció a muchos animales y a Galia, que también fue

Conóceme
cabra dana

Dana

Dana llegó a nuestras vidas en un momento de gran adversidad. Con tan solo 4 días de vida, quedó atrapada en una rambla después de una tormenta despiadada en 2019.

Conóceme

Hades

Negro, ciego y velocísimo: llegó con un mes y creció aquí. No necesita ver para ganarte al pillapilla.

Conóceme
Margarita, gata del santuario

Margarita

Despertó de un coma sin que sepamos qué le pasó. De dar vueltas maullando a relajarse y lavarse: avanza poquito a poco, y avanza.

Conóceme
Scroll al inicio