
Amapola y supernenas
Un hombre la usaba para criar en un descampado. Llegó preñada y parió aquí a Pétalo, Burbuja y Cactus: las supernenas.


A Sarat nos la trajeron desde Madrid. Un golpe le había dejado el vuelo tan tocado que parecía que no iba a levantarlo nunca más.
Se ha adaptado mejor de lo que esperábamos. Hoy vive en el voladero con Mango, Thelma y Louise, que son su pandilla.
Para un ave, el espacio no es un lujo. Es la diferencia entre estar y vivir, y ahí es donde Sarat ha recuperado lo suyo.
Tu ayuda es realmente útil
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Un hombre la usaba para criar en un descampado. Llegó preñada y parió aquí a Pétalo, Burbuja y Cactus: las supernenas.

“Tengo dos geckos que ya no me valen.” Así llegaron Syrax y Arrax, dentro de un terrario que íbamos a comprar por si acaso. Ya no son mercancía: son habitantes.