


Pumba
Pumba vivió dos años solo, «abandonado» en una huerta: su humano falleció y su viuda no podía hacerse cargo. Un cerdo criado en casa, de repente aislado del mundo durante dos años. Llegó en marzo de 2022 físicamente bien pero emocionalmente muy tocado, hasta el punto de rechazar comida y perder mucho peso.
Aquí volvió a encontrarle el sentido a las cosas, empezando por Daphne, que llegó por las mismas fechas: los dos nuevos, los dos «un poco margis», se hicieron amigos. Hoy Pumba es un cerdo con muchísimo carácter y paladar de sibarita —cien por cien fruta, cero por ciento verdura—, adicto al sol y a las rascadas de barriga.
Puedes amadrinarlo y formar parte de la vida del sibarita.
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Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.
Conoce a otros habitantes del santuario

Vega, Altair, Lyra y Orión
Cuatro hermanos de apenas un mes que llegaron juntos al santuario. Tres no ven y Vega solo ve por un ojo. Acaban de empezar su vida aquí.






