Pumba

Pumba vivió dos años solo, «abandonado» en una huerta: su humano falleció y su viuda no podía hacerse cargo. Un cerdo criado en casa, de repente aislado del mundo durante dos años. Llegó en marzo de 2022 físicamente bien pero emocionalmente muy tocado, hasta el punto de rechazar comida y perder mucho peso.

Aquí volvió a encontrarle el sentido a las cosas, empezando por Daphne, que llegó por las mismas fechas: los dos nuevos, los dos «un poco margis», se hicieron amigos. Hoy Pumba es un cerdo con muchísimo carácter y paladar de sibarita —cien por cien fruta, cero por ciento verdura—, adicto al sol y a las rascadas de barriga.

Puedes amadrinarlo y formar parte de la vida del sibarita.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Galia

Afortunadamente, una persona compasiva la rescató y cuidó de ella durante su primer mes de vida. Sin embargo, las dificultades se presentaron cuando se descubrió que Galia tenía problemas de movilidad. A pesar de los esfuerzos iniciales, se necesitaban pruebas

Conóceme

Bilbo

Lo encontraron en una cuneta con la columna rota, temblando de miedo. El dolor emocional era el más fuerte; poco a poco se siente seguro.

Conóceme

Cacao

Hijo de dos hermanos abandonados, llegó con tres meses. En 2024 una lesión de columna le dejó sin andar; hoy trota como si nada.

Conóceme

Palomita

Apareció con un mes de vida, sola en el arcén de una carretera. Tranquila, amable y blanca como su raza manda: andaluza.

Conóceme

Ori

Sus ojos no llegaron a desarrollarse y la salud la ha dejado chiquitita. Vive con Juliana: el dúo menudo del espacio especial.

Conóceme

Mango

Llegó paralítico, como su hermana Fresa. Un mes de ejercicios diarios y unas ganas enormes: hoy corre. La rehabilitación la hizo él, nosotras solo insistimos.

Conóceme

Muffin

Ciega de nacimiento, llegó con un mes junto a su camada. Se sabe el santuario de memoria: la vista está sobrevalorada si tienes bigotes.

Conóceme

Hades

Negro, ciego y velocísimo: llegó con un mes y creció aquí. No necesita ver para ganarte al pillapilla.

Conóceme
Scroll al inicio