Romero

Romero apareció arrastrándose en una colonia felina de Lorca. Algo le había paralizado casi por completo las patas traseras, y nunca supimos qué: TAC, resonancia, mil pruebas… sin causa. Se quedó como secuela y él se quedó con nosotras.

Lo de las patas no le ha tocado el carácter: es expresivo, un poquito malvado (lo decimos con todo el cariño), persigue a los humanos y a los gatos que se asoman de fuera, y forma con Maya y Anastaxio el trío más activo de la gatera. Sus debilidades: el sol y la comida húmeda.

Puedes amadrinarlo y formar parte de la vida del pillo de la gatera.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Palomita

Apareció con un mes de vida, sola en el arcén de una carretera. Tranquila, amable y blanca como su raza manda: andaluza.

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Almendra

Por pura casualidad y gracias al apoyo de personas como tú, Almendra y sus amigas tuvieron la oportunidad de vivir y experimentar un mundo completamente distinto. A través de cuidados constantes, biberones y mucho amor, estas pequeñas ovejitas lograron sobrevivir

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Simba

Ciego de nacimiento, llegó con un mes junto a su camada. Se sabe el santuario de memoria: la vista está sobrevalorada si tienes bigotes.

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Galia

Afortunadamente, una persona compasiva la rescató y cuidó de ella durante su primer mes de vida. Sin embargo, las dificultades se presentaron cuando se descubrió que Galia tenía problemas de movilidad. A pesar de los esfuerzos iniciales, se necesitaban pruebas

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Fionna

La encontraron con tres semanas junto a su madre muerta. Hoy la reconocerás por la peca de la nariz y por lo bien que ha crecido.

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Mowgli

Apareció en una colonia con las patas traseras formadas a su manera. De humanos, lo justo; de su amigo Moon, todo.

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Homer

Pasó dos años atado a un árbol y un refugio lo devolvió por «chillar demasiado». Aquí su vida ya no se mide en metros de cuerda.

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Arwen

La primera cerdita del santuario: nació de un rescate en una nave industrial de Madrid. Inteligentísima, cabezona y debilidad de Bú.

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