




Romero
Romero apareció arrastrándose en una colonia felina de Lorca. Algo le había paralizado casi por completo las patas traseras, y nunca supimos qué: TAC, resonancia, mil pruebas… sin causa. Se quedó como secuela y él se quedó con nosotras.
Lo de las patas no le ha tocado el carácter: es expresivo, un poquito malvado (lo decimos con todo el cariño), persigue a los humanos y a los gatos que se asoman de fuera, y forma con Maya y Anastaxio el trío más activo de la gatera. Sus debilidades: el sol y la comida húmeda.
Puedes amadrinarlo y formar parte de la vida del pillo de la gatera.
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Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







