Romero

Romero apareció arrastrándose en una colonia felina de Lorca. Algo le había paralizado casi por completo las patas traseras, y nunca supimos qué: TAC, resonancia, mil pruebas… sin causa. Se quedó como secuela y él se quedó con nosotras.

Lo de las patas no le ha tocado el carácter: es expresivo, un poquito malvado (lo decimos con todo el cariño), persigue a los humanos y a los gatos que se asoman de fuera, y forma con Maya y Anastaxio el trío más activo de la gatera. Sus debilidades: el sol y la comida húmeda.

Puedes amadrinarlo y formar parte de la vida del pillo de la gatera.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Ariel

Sobrevivió a una historia terrible y se convirtió en el alma más empática del santuario. Se despidió el 30 de junio de 2026, saltando y dando besos.

Conóceme

Almendra

Por pura casualidad y gracias al apoyo de personas como tú, Almendra y sus amigas tuvieron la oportunidad de vivir y experimentar un mundo completamente distinto. A través de cuidados constantes, biberones y mucho amor, estas pequeñas ovejitas lograron sobrevivir

Conóceme

Mango

Llegó paralítico, como su hermana Fresa. Un mes de ejercicios diarios y unas ganas enormes: hoy corre. La rehabilitación la hizo él, nosotras solo insistimos.

Conóceme

Buñuelo

Buñuelo es más que una cabra. Es un símbolo de resistencia y esperanza. Tras llegar, corrió y corrío, descubrió que podía hacerlo, le pusimos su silla y fue realmente feliz, conoció a muchos animales y a Galia, que también fue

Conóceme
Pétalo, gata naranja y blanca del santuario, de pie en la puerta de la enfermería

Pétalo

Atropellada en la calle, llegó sin movilidad en las patas traseras. La operamos el 4 de agosto y aún no sabemos cuánto recuperará.

Conóceme

Bechamel

Llegó con el fémur roto y dislocado. Meses de operación, curas y cuidados. Hoy apenas se le nota: blanco, con la cara y las patas naranjas.

Conóceme
Juliana y Esmeralda, dos de las gatas del santuario, al sol

Juliana

Ciega de los dos ojos, iban a llevarla a la perrera con un mes de vida. Hoy es la tricolor diminuta que va en brazos colgando, como un tití.

Conóceme
Scroll al inicio