



Mango
Mango es hermano de Fresa y llegó de la misma colonia dos semanas después, también paralítico. Sus pruebas salieron limpias, así que solo quedaba trabajar.
Y eso fue lo que hubo: un mes de ejercicios diarios, sin saltarse ninguno, sin saber del todo si servía de algo. Nosotras poníamos la constancia. Él puso las ganas, que al final fue lo que decidió la cosa.
Se recuperó de la parálisis por completo. Hoy corre, y no se le nota por dónde ha pasado.
Puedes amadrinarlo y sostener lo que viene después del rescate, que es lo que menos se ve.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.
Conoce a otros habitantes del santuario

Vega, Altair, Lyra y Orión
Cuatro hermanos de apenas un mes que llegaron juntos al santuario. Tres no ven y Vega solo ve por un ojo. Acaban de empezar su vida aquí.






