Mango

Mango es hermano de Fresa y llegó de la misma colonia dos semanas después, también paralítico. Sus pruebas salieron limpias, así que solo quedaba trabajar.

Y eso fue lo que hubo: un mes de ejercicios diarios, sin saltarse ninguno, sin saber del todo si servía de algo. Nosotras poníamos la constancia. Él puso las ganas, que al final fue lo que decidió la cosa.

Se recuperó de la parálisis por completo. Hoy corre, y no se le nota por dónde ha pasado.

Puedes amadrinarlo y sostener lo que viene después del rescate, que es lo que menos se ve.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Margarita, gata del santuario

Margarita

Despertó de un coma sin que sepamos qué le pasó. De dar vueltas maullando a relajarse y lavarse: avanza poquito a poco, y avanza.

Conóceme
Juliana y Esmeralda, dos de las gatas del santuario, al sol

Juliana

Ciega de los dos ojos, iban a llevarla a la perrera con un mes de vida. Hoy es la tricolor diminuta que va en brazos colgando, como un tití.

Conóceme

Pumba

Pasó dos años solo en una huerta y llegó roto por dentro. Daphne lo arregló. Hoy es puro carácter: cien por cien fruta, cero verdura.

Conóceme

Almendra

Por pura casualidad y gracias al apoyo de personas como tú, Almendra y sus amigas tuvieron la oportunidad de vivir y experimentar un mundo completamente distinto. A través de cuidados constantes, biberones y mucho amor, estas pequeñas ovejitas lograron sobrevivir

Conóceme

Pegatina

Un cordero de tres semanas en una perrera. La criamos a biberón y se pega a sus humanas como su nombre promete.

Conóceme

Boniato

Llegó con siete años y un temblorcillo de cabeza que solo es su manera de emocionarse. Desde que se siente seguro, hasta eso se le ha calmado.

Conóceme

Susana

Una duroc rosa a la que su propia genética le juega en contra: problemas articulares y cuidados especiales. Vive al ritmo que su cuerpo pide.

Conóceme
Scroll al inicio