Susana

Susana llegó en diciembre de 2022, con dos meses de vida. Es una duroc rosa, y eso —que suena inocente— es su mayor problema: su raza está seleccionada genéticamente para crecer más de lo que un cuerpo puede sostener, y a Susana esa herencia no la ha ayudado.

Tiene problemas articulares y necesita cuidados especiales, así que aquí vive al ritmo que su cuerpo le pide: su dieta, sus cuidados, sus siestas y cero exigencias.

Puedes amadrinarla y ayudarnos a sostener los cuidados de quien carga con la genética que otros eligieron.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Liv

Perdió los dos ojos siendo un bebé y necesita calma: mientras está tranquila, sabe que está bien. Su mapa de la gatera nunca falla.

Conóceme

Simba

Ciego de nacimiento, llegó con un mes junto a su camada. Se sabe el santuario de memoria: la vista está sobrevalorada si tienes bigotes.

Conóceme

Lara

Nació en el santuario y salió listísima: chantajista suprema, perra-gato, comedora de tomates y negociadora jefa. Obedece cuando le compensa.

Conóceme

Pegatina

Un cordero de tres semanas en una perrera. La criamos a biberón y se pega a sus humanas como su nombre promete.

Conóceme

Boniato

Llegó con siete años y un temblorcillo de cabeza que solo es su manera de emocionarse. Desde que se siente seguro, hasta eso se le ha calmado.

Conóceme

Almendra

Por pura casualidad y gracias al apoyo de personas como tú, Almendra y sus amigas tuvieron la oportunidad de vivir y experimentar un mundo completamente distinto. A través de cuidados constantes, biberones y mucho amor, estas pequeñas ovejitas lograron sobrevivir

Conóceme
Trini, gata negra de dos meses, tumbada sobre empapadores azules dentro de un transportín, mirando a cámara.

Trini

La encontraron en un arcén con dos meses y setecientos gramos. Superó los parásitos, pero su corazón está dilatado y aún no sabemos hasta dónde llega.

Conóceme

Alfi

Lo encontraron en la calle con dos meses y las patas traseras rotas. Operado y recuperado, ahora es uno de los benjamines del santuario.

Conóceme
Scroll al inicio