


Susana
Susana llegó en diciembre de 2022, con dos meses de vida. Es una duroc rosa, y eso —que suena inocente— es su mayor problema: su raza está seleccionada genéticamente para crecer más de lo que un cuerpo puede sostener, y a Susana esa herencia no la ha ayudado.
Tiene problemas articulares y necesita cuidados especiales, así que aquí vive al ritmo que su cuerpo le pide: su dieta, sus cuidados, sus siestas y cero exigencias.
Puedes amadrinarla y ayudarnos a sostener los cuidados de quien carga con la genética que otros eligieron.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.
Conoce a otros habitantes del santuario

Amapola y supernenas
Un hombre la usaba para criar en un descampado. Llegó preñada y parió aquí a Pétalo, Burbuja y Cactus: las supernenas.






