


Leonardo
Leonardo es un maine coon que llegó paralítico. Su familia lo abandonó en la clínica veterinaria cuando la operación de una compresión medular se complicó: ya no querían hacerse cargo.
La complicación era de las que no salen en los libros: el tejido de la cicatriz osificó, formando una capa de hueso donde debería haber músculo. Volver a caminar era muy complicado. A Leonardo no le importó, así que caminó.
Hoy anda perfectamente y hace vida de rey: te lo encuentras subido en los sitios más imposibles del santuario y durmiendo en los rincones más raros que se te ocurran. Tocarlo es un privilegio que él concede un ratito como mucho, porque es un señorito.
Puedes amadrinarlo y formar parte de la corte del señor de la casa.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







