


Maya
Maya llegó con cinco meses y síntomas neurológicos que asustaban. El análisis del líquido cefalorraquídeo dio con el culpable: toxoplasmosis, una infección que estaba inflamando su sistema nervioso. Se trató a tiempo y se frenó.
Hoy es una gata gris con toques blancos que hace vida completamente normal en la gatera, pero con un paso especial.
Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de Maya.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







