Lluvia

Lluvia fue rescatada en los huesos. No le daban de comer. Vivía en un estado de abandono extremo, hasta el punto de que su hija murió de inanición. Esa pérdida forma parte de su historia y explica muchas de las heridas —visibles e invisibles— que cargaba cuando llegó.

Tras mucho tiempo, algunas personas se preocuparon por ella y lograron sacarla de allí. Así comenzó un largo proceso de recuperación: Lluvia estaba profundamente desnutrida y arrastraba muchos traumas, especialmente relacionados con la comida y con la confianza hacia los humanos. 

En el santuario conoció a Blue, quien se convirtió en su amigo inseparable. Su vínculo fue clave en el proceso: la compañía, la estabilidad y el respeto marcaron la diferencia. Aun así, no fue fácil. Nos costó mucho que confiara. Durante un tiempo, el trauma con la comida hacía que incluso llegara a atacar, haciendo que fuera bastante duro tratar con ella.

Con paciencia, cuidados diarios y tiempo —mucho tiempo—, Lluvia fue recuperando peso, seguridad y calma. Hoy tiene un peso saludable, una rutina estable y una vida tranquila. Sigue siendo una yegua sensible, pero ya no vive desde el miedo, ahora disfruta de la vida que le arrebataron.

Amadrinar a Lluvia

El amadrinamiento de Lluvia contribuye directamente a su alimentación, cuidados veterinarios, mantenimiento de su espacio y al sostenimiento del santuario que la protege. Es una forma de apoyar una vida que estuvo a punto de apagarse y que hoy sigue adelante gracias a una red de cuidados reales y constantes.

Amadrinar no es un gesto simbólico: es un crecimiento real, apoyo y ayuda directa para que más rescates como lluvia sean posibles.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Zira

Zira Zira es una cotorra eupatria a la que tenían en un gallinero. Ama/apadrina a Zira Tu ayuda es realmente útil Protege a los animales más necesitados Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los

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Soos

Lo encontraron con un ojo fuera y la mandíbula rota. Hoy es un siamés tuerto, sanísimo y con opiniones para todo.

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Simba

Ciego de nacimiento, llegó con un mes junto a su camada. Se sabe el santuario de memoria: la vista está sobrevalorada si tienes bigotes.

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Galia

Afortunadamente, una persona compasiva la rescató y cuidó de ella durante su primer mes de vida. Sin embargo, las dificultades se presentaron cuando se descubrió que Galia tenía problemas de movilidad. A pesar de los esfuerzos iniciales, se necesitaban pruebas

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Vampi

Dos meses. Venía de una casa rural donde iban a deshacerse de él. Llegó con rinotraqueitis y los ojos llenos de pus, pero sus ojos pueden salvarse.

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Datxu

Rescatada de la DANA de Valencia con cinco meses, se crió con Caramelo tras el desastre: el dúo valenciano del santuario.

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