





Sun
Sun nació en un parto en el que murieron todos sus hermanos, y ella llegó al mundo con artrogriposis: una malformación congénita en las patas traseras. Por eso querían sacrificarla. Por eso está aquí.
Se crió con nosotras en la caravana y vivió años en la gatera, hasta que se salió con la suya y conquistó la casa humana: sus congéneres nunca le han gustado demasiado, y unos problemas pulmonares en invierno le dieron la excusa definitiva. Hoy es la mimada oficial de la casa: diablilla, muy habladora —conversa con quien haga falta— y con querencia fija por el sol y la comida húmeda.
Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de la diablilla habladora.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







