


Boniato
Boniato es el veterano del grupo: llegó desde Alicante con siete años y medio, color canela con las orejas y el morro naranjas, como su nombre exige.
Trae de serie un temblorcillo de cabeza cuando come, se estresa o se emociona. Lo estudiamos a fondo —resonancia incluida— y no hay ninguna lesión: es una secuela neurológica que no le invade la vida, solo lo hace inconfundible. De hecho ha mejorado enormemente al sentirse seguro: en la colonia descontrolada donde vivía, la cabeza le iba a un ritmo frenético todo el día.
Puedes amadrinarlo y formar parte de la vida del abuelo canela.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







