

Rocko
A Rocko lo atropelló una moto la noche del 8 de septiembre de 2026. Tenía diez meses. A la mañana siguiente su familia lo dejó en el veterinario y no volvió a por él. Desde ese momento pasó a estar bajo nuestra responsabilidad y entró ingresado en el hospital.
Lo que encontraron no es poco. El ojo derecho salido de su órbita. La cola rota a la altura del sacro. Hematomas en los dos costados, más marcados en el izquierdo. La pata trasera izquierda no le sostenía y arrastraba debilidad en todo el tercio posterior. La ecografía de urgencia descartó lo que más miedo daba, que hubiera sangre en el abdomen, pero pasó la noche entera sin orinar y hubo que comprobar si el golpe le había dañado algo del sistema nervioso.
Ya lo han operado. Le quitaron el ojo derecho y le amputaron la cola. Sigue ingresado, con la vía puesta en una pata delantera.
De carácter está siendo muy bueno y muy simpático. Todavía lo estamos conociendo, pero en el veterinario ya está enamorando, y su actitud después de todo lo que le ha pasado no puede ser mejor.
Perdió el ojo, la cola y el que había sido su hogar, todo en la misma semana. Y aun así, lo único que busca Rocko es cariño.
Cuando le den el alta se irá a una casa de acogida mientras termina de recuperarse. Lo que cueste su recuperación lo sostienen las personas que están aquí cada mes.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







