


Cacao
Cacao nació de Ping y Pong, dos cerditos hermanos que habían sido abandonados. Llegó al santuario en mayo de 2020, con apenas tres meses, y aquí ha crecido hasta convertirse en el cerdo negro y rotundo que es hoy.
En 2024 nos dio el susto grande: parecía caminar de puntillas con las patas traseras y en pocos días lo encontramos postrado y muy asustado. El TAC mostró una lesión en las últimas vértebras, una discoespondilitis, y vinieron semanas de antibióticos, analgesia y reposo estricto. Salió adelante del todo. Verlo hoy trotar como si nada es de esas cosas que compensan cualquier mala noche.
Si quieres formar parte de su vida, puedes amadrinarlo y ayudarnos a que siga dando sustos solo cuando le sirven la comida tarde.
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Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
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Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







