Muffin

Muffin llegó de Santomera con un mes de vida junto a sus hermanos Simba y Luna, los tres ciegos de nacimiento. Una camada de gatitos ciegos en la calle no tiene mucho recorrido; en el santuario, en cambio, se aprendió cada rincón de memoria.

Quien la ve moverse no diría que no ve: tuxedo, elegante, salta, trepa y encuentra el comedero antes que nadie. La vista está sobrevalorada cuando tienes mapa mental y bigotes.

Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de Muffin.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Limoncín

Apareció siendo un huevo en una colonia de gatos. Hoy es un pavo real diminuto que corre más que nadie y se sube a usarnos de percha.

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Sarat

Llegó desde Madrid sin vuelo por un golpe, y parecía definitivo. Hoy comparte voladero con Mango, Thelma y Louise.

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Mateo

Abandonado en un jardín de Albacete con seis años y una masa abdominal. Muy bueno, inquieto y sin morder jamás: un abuelo que merece cuidados.

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Pegatina

Un cordero de tres semanas en una perrera. La criamos a biberón y se pega a sus humanas como su nombre promete.

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Bechamel

Llegó con el fémur roto y dislocado. Meses de operación, curas y cuidados. Hoy apenas se le nota: blanco, con la cara y las patas naranjas.

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Fresa

Un ataque la dejó tetrapléjica con tres meses. El pronóstico está abierto, pero ella ya camina: es su manera de opinar sobre el asunto.

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Galia

Afortunadamente, una persona compasiva la rescató y cuidó de ella durante su primer mes de vida. Sin embargo, las dificultades se presentaron cuando se descubrió que Galia tenía problemas de movilidad. A pesar de los esfuerzos iniciales, se necesitaban pruebas

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Caramelo

Un lechón duroc que llegó de Valencia tras la DANA, recuperándose de una herida. Hoy crece a ojos vista junto a Datxu, su mejor amiga.

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