Homer

La vida de Homer antes de llegar aquí se resume en una imagen: dos años atado a un árbol. Fue decomisado de un suburbio de Cartagena y pasó incluso por un refugio que acabó devolviéndole por «chillar demasiado», hasta que en septiembre de 2023 llegó al nuestro, esta vez para quedarse.

Es un burro de manto marrón que en invierno parece un osito con flequillo, y una paciencia que impone si piensas de dónde viene. Dos años mirando el mundo desde el radio de una cuerda dan para mucha resignación; deshacerla es trabajo nuestro de cada día, a base de rutina, espacio y cero prisas. Y de compañía: desde que llegó Gigi, un burrito enano que lo eligió como mejor amigo, a Homer se le ve un lado juguetón que nadie le conocía.

Puedes amadrinarlo y formar parte del resto de su vida, que ya no se mide en metros de cuerda.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Wheel

Apareció sola en un descampado, perdida de una cacería. Miedosa, mordiscona y dormilona profesional: para lo chiquitina que es, siempre sorprende.

Conóceme

Anastaxio

Creció en una huerta vallada y llegó con ataxia sin causa conocida. Corre a su velocidad, llega a todas partes y tiene muchísimo flow.

Conóceme

Mateo

Abandonado en un jardín de Albacete con seis años y una masa abdominal. Muy bueno, inquieto y sin morder jamás: un abuelo que merece cuidados.

Conóceme

Valquiria

Pastora belga con ataxia genética. Cariñosa, torpe y con unas patas larguísimas que no controla del todo. Un elefante en una cacharrería que siempre se vuelve a levantar.

Conóceme

Caramelo

Un lechón duroc que llegó de Valencia tras la DANA, recuperándose de una herida. Hoy crece a ojos vista junto a Datxu, su mejor amiga.

Conóceme

Rocko

Lo atropelló una moto con diez meses. Llegó con un ojo fuera de su órbita y la cola rota, y todavía le queda una operación por delante.

Conóceme

Datxu

Rescatada de la DANA de Valencia con cinco meses, se crió con Caramelo tras el desastre: el dúo valenciano del santuario.

Conóceme

Palomita

Apareció con un mes de vida, sola en el arcén de una carretera. Tranquila, amable y blanca como su raza manda: andaluza.

Conóceme
Scroll al inicio