Juana

Juana pasó cuatro años en un terrario pensado para que «tomara el sol», no para que viviera. Un espacio tan pequeño que no podía darse la vuelta sin levantarse sobre las patas traseras, ni estirarse estando posada, ni trepar, ni alejarse del foco de calor cuando ya tenía suficiente. Las iguanas verdes regulan su temperatura moviéndose; a Juana le quitaron esa decisión.

Compartía ese habitáculo con otra iguana. No por compañía: las iguanas son animales territoriales y solitarios, y encerrar a dos en un espacio del que ninguna puede escapar no es convivencia, es un conflicto sin salida. Juana vivió cuatro años así, sin poder alejarse ni un metro de otro animal que necesitaba exactamente lo mismo que ella.

Ahora Juana está a salvo. Estamos reconstruyendo la habitación de reptiles para que pase el invierno como debe: con espacio para trepar, para termorregular, para ser una iguana. Su historia es la de tantos reptiles comprados como adorno y condenados a una vida en miniatura.

Puedes amadrinar a Juana y ayudarnos a que su nuevo hogar esté listo antes de que llegue el frío.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Brina

Gris, blanca y preciosa, con una ataxia que convierte su andar en un baile de botecitos. Va bailando por el espacio especial.

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Pumba

Pasó dos años solo en una huerta y llegó roto por dentro. Daphne lo arregló. Hoy es puro carácter: cien por cien fruta, cero verdura.

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Fresa

Un ataque la dejó tetrapléjica con tres meses. El pronóstico está abierto, pero ella ya camina: es su manera de opinar sobre el asunto.

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Moon

Llegó de Ávila con artrogriposis y una timidez que cuesta días. Debajo, un cacho de pan: él le enseñó el santuario a Mowgli.

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Clavel

Lo encontraron solo en un descampado con una semana de vida y creció a biberón. Un ovejo con nombre de flor y confianza total en su gente.

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Lluvia

Lluvia fue rescatada en los huesos. No le daban de comer. Vivía en un estado de abandono extremo, hasta el punto de que su hija murió de inanición. Esa pérdida forma parte de su historia y explica muchas de las

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Sarat

Llegó desde Madrid sin vuelo por un golpe, y parecía definitivo. Hoy comparte voladero con Mango, Thelma y Louise.

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Vampi, gatito negro de dos meses, ya recuperado y con los ojos sanos

Vampi

Dos meses. Venía de una casa rural donde iban a deshacerse de él. Llegó con rinotraqueitis y los ojos llenos de pus, pero sus ojos pueden salvarse.

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