



Leo
Leo es un teckel de cinco años. Hasta junio de 2026 era un perro superactivo y alegre, de los que no paran quietos. Todo cambió de un día para otro: una lesión medular le dejó las patas traseras paralizadas. Lo operaron, pero la cirugía no funcionó.
Su familia lo intentó. Pero cuidar a un perro parapléjico no es solo quererlo mucho. Hay que vaciarle la vejiga a mano varias veces al día, curar las llagas que le salen por el arrastre, protegerle las patas. En lugar de tirar por lo fácil, buscaron una salida digna para él.
Leo es muy bueno y cariñoso, aunque la situación también le ha pasado factura por dentro: ahora tiene que aprender, que está en su nuevo hogar…
Un perro con movilidad reducida es de los cuidados más caros y constantes que existen: empapadores, vendajes, material de curas, ajustes de la silla. Si quieres formar parte de la vida de Leo, puedes amadrinarlo y ayudarnos a sostener todo lo que viene.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







