




Limoncín
A Limoncín lo conocimos antes de que naciera: era un huevo, solo, en mitad de una colonia de gatos. Un pavo real empezando la vida en el peor sitio posible. Lo recogimos apenas había salido del cascarón empezó a dar sus primeros pasos con sus patitas aún torcidas de estar en el huevo.
Ahora es un pequeño dinosaurio con prisa. Crece por momentos y corre más que nosotras, y eso que apenas pesa 100 gramos. Le ha dado por usarnos de percha: se sube en cuanto puede y se queda ahí, tan tranquilo, mirándolo todo desde arriba. Eso si, sin dejar espacio entre el PIO PIO.
Sacar adelante a un pavo real desde el primer día es calor, comida y cuidados constantes, cada día. Si quieres acompañar a Limoncín en este comienzo, puedes amadrinarlo: su crecimiento también se sostiene con tu ayuda.
Tu ayuda es realmente útil
Protege a los animales más necesitados
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.







