Dionisio

Dionisio nació hacia mayo de 2023 y llegó al santuario el 2 de agosto de 2025. Antes de eso lo decomisaron y pasó por un hospital de aves. Es un gallo de una de esas razas que se crían para pelear: cabeza blanca, alas rojas y el cuerpo tirando a azul.

Es ciego del todo. No tiene ojos. Por eso, y por lo que fuera que viviera antes, es un gallo solitario: comparte espacio con los gatos, pero apenas se relaciona con ellos, y cuando alguna gallina se acerca a su zona la cosa tampoco cambia mucho.

Comer es lo que más trabajo le da. Sus cuencos están siempre en el mismo sitio, exactamente en el mismo, y con eso se mueve solo: se ha adaptado mucho mejor de lo que esperábamos. Aun así hay que echarle una mano cada día y darle papilla como suplemento, para que el peso se le mantenga estable.

Esa es su vida ahora: los cuencos en su sitio, la papilla diaria y nadie que le pida nada. Sostenerla cuesta dinero todos los meses, y son sus madrinas y padrinos quienes lo hacen posible.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Juana

Cuatro años en un terrario donde no podía ni darse la vuelta. Juana, iguana verde rescatada, aprende por fin a vivir como lo que es.

Conóceme

Moon

Llegó de Ávila con artrogriposis y una timidez que cuesta días. Debajo, un cacho de pan: él le enseñó el santuario a Mowgli.

Conóceme

Wheel

Apareció sola en un descampado, perdida de una cacería. Miedosa, mordiscona y dormilona profesional: para lo chiquitina que es, siempre sorprende.

Conóceme

Ibi

Fue el capricho de alguien y lo abandonaron en el campo. Cabra enana con pandilla de amigas y especialista en dejar el bebedero seco.

Conóceme

Liv

Perdió los dos ojos siendo un bebé y necesita calma: mientras está tranquila, sabe que está bien. Su mapa de la gatera nunca falla.

Conóceme

Bilbo

Lo encontraron en una cuneta con la columna rota, temblando de miedo. El dolor emocional era el más fuerte; poco a poco se siente seguro.

Conóceme

Blue

Vendido, revendido, mal cuidado y atacado por una jauría. Sobrevivió a todo y resultó ser un loquillo que empuja con la cabeza pidiendo mimos.

Conóceme
Scroll al inicio