Dionisio
Dionisio nació hacia mayo de 2023 y llegó al santuario el 2 de agosto de 2025. Antes de eso lo decomisaron y pasó por un hospital de aves. Es un gallo de una de esas razas que se crían para pelear: cabeza blanca, alas rojas y el cuerpo tirando a azul.
Es ciego del todo. No tiene ojos. Por eso, y por lo que fuera que viviera antes, es un gallo solitario: comparte espacio con los gatos, pero apenas se relaciona con ellos, y cuando alguna gallina se acerca a su zona la cosa tampoco cambia mucho.
Comer es lo que más trabajo le da. Sus cuencos están siempre en el mismo sitio, exactamente en el mismo, y con eso se mueve solo: se ha adaptado mucho mejor de lo que esperábamos. Aun así hay que echarle una mano cada día y darle papilla como suplemento, para que el peso se le mantenga estable.
Esa es su vida ahora: los cuencos en su sitio, la papilla diaria y nadie que le pida nada. Sostenerla cuesta dinero todos los meses, y son sus madrinas y padrinos quienes lo hacen posible.
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