Fionna

A Fionna la encontraron en Murcia con apenas tres semanas de vida, sola junto al cuerpo de su madre, que había muerto. No sabemos qué les pasó; sí sabemos que aquella cerdita diminuta con una peca negra en la nariz y heterocromía no habría durado mucho más ahí fuera.

Llegó al santuario en enero de 2025 y aquí ha hecho las cosas que más feliz le hacían: correr, conocer amigos de muchas especies y crecer. La peca sigue en su sitio, convertida en una mancha que hace que su naricita sea de dos colores, y ella se ha ganado su hueco entre los cerdos con la naturalidad de quien no conoció otra casa. Su gran amigo es Crespillo: los dos llegaron con días de vida y los criamos a mano, y esa infancia en común, aún que no al mismo tiempo, los hizo inseparables.

Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de Fionna.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Fresa

Un ataque la dejó tetrapléjica con tres meses. El pronóstico está abierto, pero ella ya camina: es su manera de opinar sobre el asunto.

Conóceme

Lluvia

Lluvia fue rescatada en los huesos. No le daban de comer. Vivía en un estado de abandono extremo, hasta el punto de que su hija murió de inanición. Esa pérdida forma parte de su historia y explica muchas de las

Conóceme

Martín

Martín, en su pasado, fue disparado. Asustado, corrió sin rumbo y fue atropellado. Cuando lo rescataron, su columna estaba partida y había comenzado a osificarse debido a la falta de pruebas y diagnóstico a tiempo.
Sus antiguos »propietarios», decidieron

Conóceme

Mateo

Abandonado en un jardín de Albacete con seis años y una masa abdominal. Muy bueno, inquieto y sin morder jamás: un abuelo que merece cuidados.

Conóceme
Leo, perro rescatado del santuario, con su silla de ruedas en el campo al atardecer

Leo

Un teckel de cinco años que una lesión medular dejó sin patas traseras. Ahora aprende a vivir sobre ruedas y sigue siendo el mismo perro cariñoso.

Conóceme

Maya

Llegó de cachorra con síntomas neurológicos: toxoplasmosis. Se frenó a tiempo y hoy hace vida de gata normal, con un paso especial.

Conóceme

Leonardo

Un maine coon abandonado en el veterinario cuando su operación de columna se complicó. Vive a su ritmo y con la dignidad intacta.

Conóceme

Esmeralda

Apareció en una caja de cartón con una lesión medular irreversible. Dos patas menos después, lleva una vida plena y sin lástima de sí misma.

Conóceme
Scroll al inicio