Lara

Lara nació aquí, en el santuario, el 11 de julio de 2018, de la camada de Mango: es de las pocas habitantes que nunca necesitó ser rescatada, porque nació ya a salvo, junto a sus hermanos Rubi, Ruti y Sombra.

Y salió lista. Listísima. Es la perra más cariñosa y más negociadora de la casa: obediente cuando quiere, porque sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo. Chantajista suprema —carita, cola y resistencia pasiva—, perra-gato que se sube a todas partes, araña-tripas compulsiva y comedora de tomates. Sus planes: tomar el sol, tumbarse a posar como una señora y explorar con Rubi y Sombra, sus hermanas y mejores amigas de toda la vida.

Puedes amadrinarla y formar parte de la vida de la negociadora jefa.

Tu ayuda es realmente útil

Protege a los animales más necesitados

Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.

Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.

Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.

Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Conoce a otros habitantes del santuario

Elliot

Llegó con dos meses y las patas traseras rígidas. Querían sacrificarlo; aquí preferimos darle una oportunidad. Hoy es un perro feliz que se mueve a su manera.

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Mateo

Abandonado en un jardín de Albacete con seis años y una masa abdominal. Muy bueno, inquieto y sin morder jamás: un abuelo que merece cuidados.

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Sun

Única superviviente de su camada, nació con malformación en las patas traseras y querían sacrificarla. Hoy es la diablilla que conquistó la casa humana.

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Nay

Superviviente de un atropello que le torció la carita y le dejó un colmillo asomando: su seña de identidad y su encanto oficial.

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Martín

Martín, en su pasado, fue disparado. Asustado, corrió sin rumbo y fue atropellado. Cuando lo rescataron, su columna estaba partida y había comenzado a osificarse debido a la falta de pruebas y diagnóstico a tiempo.
Sus antiguos »propietarios», decidieron

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Anastaxio

Creció en una huerta vallada y llegó con ataxia sin causa conocida. Corre a su velocidad, llega a todas partes y tiene muchísimo flow.

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Natalia

Alguien le disparó con un balín y llegó paralítica. Se recuperó entera: hoy es la «intrusa» sana entre sus compañeros de movilidad.

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Tiny

Un atropello y unas lluvias lo dejaron paralizado y en los huesos. Se recuperó a base de cuidados y hoy camina como un pequeño cangrejo.

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