
Ana «villana»
Apareció en la calle con una secuela de traumatismo y mucho carácter. Hoy es juguetona y tranquila, pero el título de «villana» no se lo quita nadie.


Alma llegó al santuario el 8 de octubre en muy mal estado. Había desaparecido de su zona y volvió semanas después, frío, decaído y con heridas en la parte de atrás del cuerpo. Al principio pensamos que era un mordisco de perro, pero la radiografía nos enseñó lo que había pasado de verdad. Le habían disparado.
Pasó varios días hospitalizado, primero recuperando constantes. El examen neurológico mostró que conserva sensibilidad profunda, y eso nos dio esperanza. El 14 de octubre le dieron el alta y ahora sigue en casa con medicación y curas diarias de sus heridas.
Todavía es pronto para saber cómo será su recuperación, y lo iremos contando paso a paso. Si quieres acompañarle en este camino, puedes ser su madrina o su padrino.
Tu ayuda es realmente útil
Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices.
Cada habitante recibe una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales para su bienestar.
Cubres tratamientos médicos, revisiones veterinarias y cuidados especiales en casos críticos.
Aseguras que viva en un espacio protegido, libre de explotación y rodeado de libertad.

Apareció en la calle con una secuela de traumatismo y mucho carácter. Hoy es juguetona y tranquila, pero el título de «villana» no se lo quita nadie.