Patoso Cuac
Llegó de un parque de Ciudad Real con el fémur roto e inoperable. Con reposo y paciencia, hoy apenas se le nota al andar. Lo de patoso, eso sí, es de serie.
Llegó de un parque de Ciudad Real con el fémur roto e inoperable. Con reposo y paciencia, hoy apenas se le nota al andar. Lo de patoso, eso sí, es de serie.
Cuatro hermanos de apenas un mes que llegaron juntos al santuario. Tres no ven y Vega solo ve por un ojo. Acaban de empezar su vida aquí.
Vega, Altair, Lyra y Orión Leer más »
Lo atropelló una moto con diez meses. Llegó con un ojo fuera de su órbita y la cola rota, y todavía le queda una operación por delante.
La encontraron en un arcén con dos meses y setecientos gramos. Superó los parásitos, pero su corazón está dilatado y aún no sabemos hasta dónde llega.
Dos meses. Venía de una casa rural donde iban a deshacerse de él. Llegó con rinotraqueitis y los ojos llenos de pus, pero sus ojos pueden salvarse.
Gata de un mes encontrada de madrugada en Murcia. Ciega de los dos ojos y pendiente de valoración veterinaria para extirpar el que peor está. Su vida acaba de empezar aquí.
Ciego total, sin ojos, y solitario. Sus cuencos siempre en el mismo sitio: con eso se mueve solo y se ha adaptado mejor de lo esperado.
“Tengo dos geckos que ya no me valen.” Así llegaron Syrax y Arrax, dentro de un terrario que íbamos a comprar por si acaso. Ya no son mercancía: son habitantes.
Pastora belga con ataxia genética. Cariñosa, torpe y con unas patas larguísimas que no controla del todo. Un elefante en una cacharrería que siempre se vuelve a levantar.
Cuatro años en un terrario donde no podía ni darse la vuelta. Juana, iguana verde rescatada, aprende por fin a vivir como lo que es.