Gigi
Un burrito enano que llegó tras años de maltrato y resultó ser buenísimo. Hoy es inseparable de Homer, con quien se pica a jugar a diario.
Un burrito enano que llegó tras años de maltrato y resultó ser buenísimo. Hoy es inseparable de Homer, con quien se pica a jugar a diario.
Pasó dos años atado a un árbol y un refugio lo devolvió por «chillar demasiado». Aquí su vida ya no se mide en metros de cuerda.
Vendido, revendido, mal cuidado y atacado por una jauría. Sobrevivió a todo y resultó ser un loquillo que empuja con la cabeza pidiendo mimos.
Lluvia fue rescatada en los huesos. No le daban de comer. Vivía en un estado de abandono extremo, hasta el punto de que su hija murió de inanición. Esa pérdida forma parte de su historia y explica muchas de las heridas —visibles e invisibles— que cargaba cuando llegó.
Tras mucho tiempo, algunas personas se preocuparon por ella y lograron sacarla de allí. Así comenzó un largo proceso de recuperación: Lluvia estaba profundamente desnutrida y arrastraba muchos traumas, especialmente relacionados con la comida y con la confianza hacia los humanos.
En el santuario conoció a Blue, quien se convirtió en su amigo inseparable. Su vínculo fue clave en el proceso: la compañía, la estabilidad y el respeto marcaron la diferencia. Aun así, no fue fácil. Nos costó mucho que confiara. Durante un tiempo, el trauma con la comida hacía que incluso llegara a atacar, haciendo que fuera bastante duro tratar con ella.
Con paciencia, cuidados diarios y tiempo —mucho tiempo—, Lluvia fue recuperando peso, seguridad y calma. Hoy tiene un peso saludable, una rutina estable y una vida tranquila. Sigue siendo una yegua sensible, pero ya no vive desde el miedo, ahora disfruta de la vida que le arrebataron.
Pikachu es mucho más que una cabra común y corriente. Este cabezón fue rescatado de una situación desgarradora: alguien lo había sacado de una granja con la intención de venderlo para ser sacrificado en una matanza casera. Por suerte, salvado a tiempo.
Buñuelo es más que una cabra. Es un símbolo de resistencia y esperanza. Tras llegar, corrió y corrío, descubrió que podía hacerlo, le pusimos su silla y fue realmente feliz, conoció a muchos animales y a Galia, que también fue descartada y tirada por no ser útil. Ahora pasean con sus sillas acompañándonos por todo el santuario.
Crespillo nació en el santuario de su madre recién rescatada, pero por desgracia ella no quería cuidar de los bebés, así que de la camada de 5 él fue el único superviviente.
Fue un duro trabajo sacarlo adelante con tan pocas horas de vida. pero el creció sano y fuerte.
Siempre ha sido un cerdo super juguetón, feliz y comilón. corría y pegaba saltos de felicidad.
Zira Zira es una cotorra eupatria a la que tenían en un gallinero. Ama/apadrina a Zira Tu ayuda es realmente útil Protege a los animales más necesitados Tu amadrinamiento es un compromiso con la vida. Gracias a tu ayuda, los animales rescatados reciben la alimentación y los cuidados necesarios para vivir felices. Cada habitante recibe
June, apareció en una balsa, luchando por su vida. Sin saber qué hacer, corrí a buscar ayuda y encontré un alargador gigante que improvisé como cuerda para hacer un nudo medio seguro.
El tiempo corría en nuestra contra mientras June se cansaba cada vez más. Por suerte, un trabajador de la finca cercana escuchó mis llamadas y acudió en mi auxilio antes de que me decidiera a entrar en la balsa.
Fue una experiencia espantosa, pero juntos logramos salvar a June. La pobre perra estaba asustada y confiaba en mí, apoyando todo su peso sobre mí mientras la balsa se volvía traicionera y resbaladiza una vez te habías mojado.
Llegó con dos meses y las patas traseras rígidas. Querían sacrificarlo; aquí preferimos darle una oportunidad. Hoy es un perro feliz que se mueve a su manera.